laboreo de suelo
LABOREO DE SUELO
La labranza
consiste en realizar cambios físicos en el suelo que permitan la emergencia y
el buen desarrollo de un cultivo. La buena preparación de suelos es el
resultado de las operaciones de campo realizadas con el tractor agrícola e implementos,
dicho resultado se refleja con una estructura de la zona radicular de la planta
en el suelo, que permita condiciones de capacidad de retención, almacenamiento
de agua y oxígeno en el suelo. Además, fomentar la actividad biótica de los organismos
que viven en el suelo. Labrar el suelo y realizar las demás labores culturales
siguiendo curvas a nivel.
Se recomienda combinarlo con camellones de
tierra o barreras muertas de rastrojos en pendientes suaves. En pendientes moderadas y fuertes se recomienda
combinarla con otras prácticas de conservación y de recuperación de fertilidad
de suelos. Cuando los agricultores
conocen los camellones perciben que cada surco es una pequeña estructura de
contención del agua de escurrimiento y del suelo que esta arrastra. Se puede utilizar ampliamente y es una
práctica básica de la CSA que complementa las demás prácticas. En suelos no
compactados y sin mayores problemas de malezas se debe revisar la posibilidad
de utilizar la labranza en contorno en combinación con la labranza mínima o
labranza cero.
La labranza en contorno se puede hacer con
tracción animal: en pendientes hasta un 15% se puede utilizar el arado
combinado y sembradora con bueyes, en pendientes de 15-25% se utilizan
solamente equinos. En este caso se
pueden colocar los rastrojos en barreras muertas de rastrojos para reducir la
erosión y facilitar el arado Las siembras en contorno consisten en orientar las
hileras del cultivo siguiendo las curvas a nivel. Esta práctica contribuye a
disminuir la escorrentía del agua y el arrastre del suelo. La técnica se basa en que cada surco o hilera
del cultivo se opone al paso del agua de lluvia, disminuyendo la velocidad de
la corriente de agua y el arrastre del suelo.
Una forma sencilla de hacer la siembra transversal
a la dirección de la pendiente del terreno, es trazando en el centro de la
parcela una línea madre, y a ambos lados, con la ayuda del nivel"/\', se
tranzan las curvas a nivel. Como
práctica de conservación de suelo las siembras en contorno ayudan a mejorar las
condiciones del suelo y favorecen hacer un uso adecuado del mismo. Esta
práctica debe ser combinada con otras, ya que aislada no resuelve completamente
el problema de la pérdida de suelo. En la actualidad se aplican prácticas
innovadoras del manejo del suelo para la siembra directa sin voltearlo, gracias
al uso de implementos que permiten acondicionar el suelo y manipular sólo la
franja necesaria para depositar la semilla a sembrar y el fertilizante por
aplicar.
En el laboreo el suelo se labra después de la
recolección para incorporar restos de cosecha, promover la germinación de
plantas voluntarias y así proporcionar cobertura en el suelo hasta la siguiente
siembra. Puede ser necesario realizar uno o varios tratamientos con herbicidas
de acción total para ayudar a controlar la vegetación arvense establecida hasta
el momento de la siembra, así como el rebrote del cultivo precedente producido
después de las primeras lluvias del periodo otoñal. Para aplicar, los
procedimientos de labranza mínima, no se requieren equipos especiales ni
sofisticados. Se utilizan implementos comunes dispuestos (uno detrás de otro) y
aplicados en la oportunidad adecuada y en relación al contenido de humedad del
suelo.
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